El Coco, el Babassu y el Monoi son los pilares históricos del cuidado capilar en las zonas tropicales (Polinesia, Brasil y costas oceánicas), donde las poblaciones locales los utilizan desde hace siglos precisamente para preservar el cabello frente a la acción combinada del sol y el agua salada.
La ciencia moderna no hace más que confirmar estas tradiciones. Estas plantas crecen en ambientes extremos y producen aceites ricos en ácidos grasos saturados (como el ácido láurico), que son químicamente muy estables: resisten el calor solar sin enranciarse y presentan una estructura lineal perfecta para formar una película de protección lipídica. Juntos, estos activos mantienen el cabello elástico, brillante y protegido frente a los agentes externos que provocan sequedad.
ACTIVOS FUNCIONALES:
Almendras Dulces, Coco Bio, Babassu, Monoi, Vitamina E.
Almendras Dulces: aceite altamente emoliente y elastizante. Lubrica la fibra capilar manteniéndola flexible y ayudando a evitar que se reseque y se quiebre a causa del calor del verano.
Coco Bio: aceite con un alto poder filmógeno y un elemento clave de las tradiciones tropicales. Recubre el tallo capilar con una capa hidrófuga que repele el agua salada o clorada, evitando que penetre y debilite el cabello.
Babassu: aceite ligero de tradición amazónica, con una textura fluida y sedosa. Forma una protección lipídica superficial que sella el tallo capilar, previniendo la sequedad sin apelmazar el cabello.
Monoi: el legendario aceite polinesio obtenido de la combinación de coco y flores de tiaré. Ejerce una acción alisadora y abrillantadora que compacta la superficie del cabello expuesto al sol y al viento, combatiendo la opacidad y preservando su luminosidad.
Vitamina E: Potente antioxidante liposoluble. Ayuda a preservar la estructura del cabello y protege los aceites de la fórmula frente al estrés oxidativo y al deterioro causado por el calor.











